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domingo, 21 de diciembre de 2014

Escribe tu reflexión bien argumentada. Puedes subir hasta 3 puntos la nota del 2.º Trimestre


En anteriores comentarios os he propuesto alguna reflexión acerca de la belleza. En esta ocasión, aunque como buenos historiadores del Arte nunca deberíamos perder de vista los tres grados de belleza que estableció Platón, es decir, la belleza inferior –la de los cuerpos-, la belleza de la virtud y la Belleza como idea suprema unida al Bien, cambiaré de tercio. No obstante, ya que es el conocimiento de la verdad lo que nos da la posibilidad de actuar en libertad (“…la verdad os hará libres.”, Jn 8,32), no obstaculizaré el desarrollo de ningún comentario bien fundamentado que queráis hacer al respecto.

La imagen tiene una potencia similar a la del lenguaje para describir acciones y pasiones. En las artes figurativas o visuales, es decir, en la pintura y en la escultura, las imágenes están detenidas. Sin embargo, podemos darles vida a nuestro antojo dentro de unos límites.

Contemplamos, observamos y admiramos esas imágenes. Pero, ¿eso es todo? Por supuesto que no. Esas imágenes exigen nuestra colaboración creativa.

martes, 18 de noviembre de 2014

Reflexiona sobre el arte contemporáneo tras leer este resumen de la obra de Esparza

Atrévete a escribir un comentario bien argumentado. Puedes obtener hasta tres puntos más en el 2.º parcial.

Estos son los ocho pecados capitales del arte contemporáneo:
Uno, la búsqueda obsesiva de la novedad: es un fenómeno específicamente moderno que empieza a ser letal cuando la novedad se convierte en único objeto de la búsqueda expresiva del creador.
Dos, la desaparición de significados inteligibles: un rasgo que no tiene que ver tanto con la representación realista del mundo como con la desaparición de códigos compartidos por el creador y el espectador. 
Tres, la transversalidad de los soportes: cuando cualquier cosa sirve para hacer arte –latas de conserva, macarrones, paquetes de cigarrillos-, es fácil terminar llamando “arte” a cualquier cosa.
Cuatro, la tendencia a lo efímero: sólo la sociedad contemporánea ha convertido la circulación acelerada de objetos, su caducidad y aniquilación, en base del propio orden social, y el arte no escapa a la regla. 
Cinco, la vocación nihilista de la cultura contemporánea: desde las grandes revoluciones modernas, todo nuestro camino colectivo ofrece el aspecto de una carrera desenfrenada por destruir cualquier referencia sólida, estable.
Seis, la sintonía con un poder concebido como subversión: este tipo de arte se corresponde con un poder que se enmascara tras el discurso del cambio permanente, de la continua mutación como ceremonia del progreso. 
Siete, el naufragio de la subjetividad del artista: si el arte es expresión, y por tanto comunicación, hoy encontramos que el artista, sometido a una presión cada vez mayor de su subjetividad, es incapaz de hacerse entender. 
Ocho, la obliteración absoluta de la pregunta por la belleza: en todo este camino, nadie parece tener en cuenta la vieja convención que atribuía al arte la misión de aprehender la belleza; incluso se considera como algo retrógrado, también perverso. 
Estos ocho rasgos definen, totalmente o en parte, la mayoría de la creación artística contemporánea. Cuando el arte deriva hacia la impostura –cosa que hoy ocurre con frecuencia-, entonces estos ocho rasgos se convierten en otros tantos pecados: los ocho pecados capitales del arte contemporáneo. Ellos son la causa de que hoy el arte se esté convirtiendo en un planeta inhóspito y hostil.
(José Javier Esparza: Los ocho pecados capitales del arte contemporáneo,Almuzara, Córdoba, 2007. www.editorialalmuzara.com)


jueves, 9 de octubre de 2014

Biblia. Antiguo Testamento. (Sabiduría. Capítulo 2)

El libro de la Sabiduría es un libro poético. Algunos exégetas (intérpretes) atribuyen su autoría a Salomón.

El contexto es el de las comunidades hebreas alejandrinas del siglo III a.C., rodeadas por el ambiente hedonista (búsqueda del placer) de los epicúreos griegos.

La sabiduría, entendida como la predisposición actuar conforme a la Ley Natural y a la Ley de Dios, es lo que otorga la felicidad en la tierra y abre las puertas del Cielo. Además, la sabiduría es la personificación poética de Jesucristo.

Biblia. Antiguo Testamento. (Deuteronomio. Capítulo 30)

El Deuteronomio es un libro parenético, es decir, que pretende exhortar, animar al pueblo de Israel a ser fiel cumplidor de la Ley de Dios. Se atribuye su autoría a Moisés, en el momento previo a su muerte.

En el capítulo 30 asoma la promesa de la redención, de la venida del Mesías. Además, es una clara manifestación de la misericordia divina: si el pueblo de Israel pide perdón por los pecados cometidos, Dios siempre está dispuesto a perdonar.